12 Octubre 08 Tengo comprobado que una de las cosas que más les pone a las mujeres es verte en la cocina, con tu delantal, sólo con el delantal, preparándoles una buena cena. No me quitan ojo mientras...
19 Marzo 07
Habiendo sido, una vez más, humillado sin asomo de piedad por su Jefa de Negociado, materialmente incapaz ya de soportar los gritos, las vejaciones y los comentarios sarcásticos y a...
27 Febrero 07 Qué fuiste al final, tú sola. Le dijiste de mi parte que la acompañaba en el sentimiento, que me era imposible acercarme porque tenía. Sí, sí, se lo dije, de tu parte, sí. Y había...
14 Febrero 07 Carlos me veneraba sin reservas, hasta el extremo de que ni siquiera todo aquello que yo misma rechazaba por defectuoso dejaba de ser especial objeto de su adoración arrebatada. Me hacían ...
09 Febrero 07 Matrimonio de mediana edad, buena presencia, limpios, universitarios, con una hernia de hiato y dos discales entre ambos, busca pareja similar, con dos hernias inguinales y/o umbilicales y...
25 Enero 07 La naturaleza cuántica, hijo mío, es común a todo desierto: no existe en tanto un observador no repara en su desolada caligrafía. Perdón, cartografía; sirvan mis años de disculpa para...
El perro estaba en la soledad del páramo, junto a un poste de teléfonos, con una pata alzada, aliviándose. No muy lejos de él pasó un tren. Unos niños asomados a la ventanilla lo miraban con ojos de asombro, como si nunca hubiesen visto un perro. El más pequeño agitaba su manita, quién sabe si saludando o despidiéndose. Qué más da, pensó, lástima que hayan tenido que conocerme en situación tan poco decorosa. Ya para siempre guardarán esta triste imagen de mí, y sólo ésta. En fin, así es la vida, gimió, sacudió la pata con gesto melancólico, olisqueó cabizbajo las vías del ferrocarril.