Que ya estaba muerto, joder, que yo no hacía más que decírselo, y ellos, venga patadas, y más patadas, como si no me oyeran, y yo, que ya estaba muerto, tíos, que para qué seguir, y no me hicieron ni puto caso, y yo, para qué venís al campo si luego no sabéis perder, que os ponéis así por un 2-0, que no es para tanto, coño, animales, pedazo de animales, pero ellos siguieron y lo que van a conseguir es que al final me cabree, como estos colegas que se me están acercando por aquí, tan cabreados como yo, que también les tienen unas ganas que no veas, me están diciendo, y se nos hinchen las pelotas y vayamos por ellos, que se van a cagar estos por pasarse tanto y aun así siguieron hasta aburrirse y yo ya estaba muerto, que venga a repetírselo, que ya estaba muerto, joder, que no me dolía nada desde la tercera o la cuarta que me dieron y que ahora sí, ahora que ya somos muchos más que ellos, se iban a enterar de lo que vale un peine.





joé tengo estado yo en algún partido por algún pueblo perdido de dios...de esos donde jesucristo perdió la zapatillaaaa...si les ganabas ya podías poner pies en polvorosa si no querías acabar como el de tu relato.....siempre he admirado a los arbitros de esas categorías...hay que tener unos kojones para pitar en esos partidos!!!!
beso
Qué bueno, cómo me gusta como escribes
Un saludo